Los efectos del corporativismo penitenciario, en el punto de mira

Traducimos del catalán el siguiente texto, escrito por Ester Fayos y publicado en la página de la Directa.

14-10-2021

La agresión contra un interno de la prisión de Villena (Alto Vinalopó) por parte de tres funcionarios reabre el debate sobre el corporativismo por parte del funcionariado penitenciario y las dificultades a las que se enfrenta la población reclusa y sus familias para denunciar posibles vulneraciones de derechos. Los obstáculos van desde el miedo hasta las amenazas y la intensificación de las torturas para proteger los intereses, los privilegios y los discursos del funcionariado de prisiones.

El pasado 16 de agosto, la prensa se hizo eco de la presunta agresión de un preso con problemas de salud mental a tres funcionarios de la prisión de Villena (Alto Vinalopó) que, según denunció el sindicato Tu abandono me puede matar, acabaron en el hospital con «diversas lesiones en los ojos, la frente, los pómulos y el antebrazo». Las imágenes grabadas por las cámaras, reveladas unas semanas más tarde, mostraron una secuencia de los hechos completamente diferente: los funcionarios esperaban que el interno saliera de su celda para reducirlo, en menos de un minuto, con una cincuentena de porrazos y puñetazos ininterrumpidos, que continuaron cuando el preso se encontraba ya inmovilizado por los tres agresores, quien incluso le pisaron las piernas y el pecho. Después de dos minutos y medio, llegaron cuatro carceleros más, los golpes cesaron y el interno fue trasladado por el pasillo.

Nada más producirse la agresión y difundirse la versión de los agresores, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias inició una investigación y presentó una denuncia en el juzgado de guardia de Villena. Días más tarde, la subdirectora de la prisión, como responsable de las imágenes que graban los circuitos de seguridad, envió al juzgado el vídeo que desmontaba el relato oficial y, por tanto, obligaba a reconducir el expediente abierto a favor del interno. Entonces, comenzaron a perpetrarse una serie de amenazas contra la subdirectora para evitar su comparecencia. «Te quitaremos la vida por perra» o «Sabemos que tienes las imágenes, bórralas o atente a las consecuencias» fueron algunos de los mensajes que recibió por WhatsApp. Veinticuatro horas antes de declarar, las amenazas se intensificaron. La funcionaria fue atacada en la puerta de su domicilio por cinco o seis encapuchados. «Mañana, calladita», le advirtieron mientras tres de los agresores la sujetaban y otro le propinaba dos golpes fuertes en la cara. Lejos de asustarse, denunció la agresión y, al día siguiente, declaró contra los tres funcionarios de Villena, que han sido expedientados.

Pese a la existencia de pruebas audiovisuales y la gran repercusión mediática del caso, en un comunicado publicado en su perfil de Facebook, el sindicato Tu abandono me puede matar, considera que «el único objetivo» de la supuesta criminalización de los funcionarios es «evitar la movilización de las plantillas para pedir la justa equiparación salarial». Incluso, en las últimas semanas, a través del despacho de abogadas Sánchez Navarro -que también representa al sindicato Jupol de la Policía Nacional española-, han presentado una denuncia ante el juzgado penal y la Agencia Española de Protección de Datos ( AEPD) contra los medios de comunicación que emitieron el vídeo por un presunto delito de revelación de secretos y filtración de imágenes.

Se trata de un caso paradigmático que ha permitido reabrir el debate sobre el modus operandi del funcionariado carcelario a la hora de defender a capa y espada sus intereses, así como la tendencia a negar siempre presuntos episodios de tortura y maltrato en las cárceles. Imágenes tan violentas en el ámbito penitenciario no habían trascendido a la opinión pública hasta el momento. Sin embargo, para los grupos de apoyo a las presas y las organizaciones dedicadas a la defensa de sus derechos, no son un caso aislado. «Existe un régimen de castigo que destruye física y mentalmente a quien lo sufre, y lo que también es muy preocupante son los obstáculos y dificultades para denunciarlo», remachan desde el grupo de apoyo a personas presas Tokata. La Coordinadora estatal para la Prevención y la Denuncia de la Tortura, en catorce años, ha registrado un total de 9.085 víctimas de agresiones, torturas y malos tratos en España. Sin embargo, advierten que sus informes anuales sólo recogen las denuncias que «han llegado a nuestro conocimiento y hemos podido contrastar». Y es que en esta ocasión existían unas imágenes que corroboraban el testimonio del interno, pero, tal y como explica Alejandro Forero, doctor en Derecho Constitucional y Ciencia Política y miembro del  Observatori del Sistema Penal i els Drets Humans (OSPDH) de la Universidad de Barcelona, ​​la mayoría de episodios «ni se pueden denunciar ni se conocen».

La historia de Marta García, miembro de Families de Presos de Catalunya, es uno de los tantos casos de maltrato físico y psicológico que ocurren dentro de los centros penitenciarios y no llegan a judicializarse. Acusada de un delito de narcotráfico, Garcia estuvo ocho años y medio privada de libertad. Los tres primeros años los pasó en el centro de mujeres de Barcelona, Wad-Ras, donde recuerda el «menosprecio verbal» de algunas funcionarias hacia internas con problemas de salud mental, las negligencias médicas y un caso de maltrato físico: «un funcionario jefe, inmenso como un armario, redujo a la fuerza una compañera y le puso el pie en la boca». El resto de la condena la cumplió en Brians I, centro penitenciario que describe como «un lugar horroroso y denigrante».

Desde que puso el primer pie se dio cuenta de los patrones de agresiones y torturas que se reproducen en la cárcel de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona) -ratificados por un informe del Comité para la Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa. «Sólo entrar quise saludar a una compañera, pero, al cabo de un segundo, vino una funcionaria, me agarró del cuello, me arrinconó en la pared y me dijo: «¿Qué coño haces aquí?», cuenta. Este sería el primero de muchos episodios de malos tratos que sufriría o presenciaría en Brians I. Estar hasta más de cinco años en una celda de aislamiento -por norma general, la ley penitenciaria establece que el aislamiento en celda no puede exceder los catorce días-, recibió acusaciones falsas que derivan en persecuciones y castigos, así como amenazas y abusos físicos y psicológicos de manera continua -como prohibirlas ir al baño hasta que se mean encima- o las violaciones de mujeres en privación de libertad son algunas de las vulneraciones de derechos en Brians I que denuncia Garcia a la Directa en una conversación telefónica.

Ella misma, según relata, sobrevivió a una violación por parte de dos carceleros del centro y un jefe de unidad de la prisión en una celda de aislamiento. «Lo que me ha pasado a mí sé que le ha pasado a otras compañeras. Algunas lo han podido demostrar, pero no se les ha hecho caso, y otras ni siquiera lo pueden demostrar», lamenta García, quien desde que salió de la cárcel está moviendo cielo y tierra para que se investiguen los hechos y se impute a los tres funcionarios, una tarea que no está siendo nada fácil por la falta de pruebas: «Las cámaras que debían orientar hacia el lugar, teóricamente, no funcionaban».

La inadmisión de pruebas como las grabaciones de las cámaras de videovigilancia, su desaparición, que la agresión, curiosamente, se produzca en una zona sin cámaras, la inexactitud o manipulación de los informes médicos, que muchas veces ni siquiera llegan a conocimiento de los juzgados; o la presunción de veracidad de los funcionarios, son prácticas «muy habituales en las prisiones del Estado español que dificultan la continuación del procedimiento», expone Forero, quien subraya que en la mayoría de ocasiones los procedimientos se inadmiten o archivan sin realizar ningún tipo de diligencia más allá de preguntar al personal funcionario denunciado. «Si en el caso de Villena, los funcionarios lo han negado, imagínate, cuando no se tienen imágenes», espeta.

Es lo que también le ocurrió a Ivan Arcas, quien estuvo dos décadas privado de libertad en cuatro prisiones diferentes, la antigua cárcel de Model de Barcelona, ​​Quatre Camins, en La Roca del Vallés (Vallés Oriental); la cárcel de Ponent en Lleida y, por último, a Brians II. «He sufrido torturas, palizas, puñetazos … y lo intenté denunciar, pero no admitieron las imágenes de las cámaras», relata. «Las cámaras -continúa- sólo valen cuando realmente el interno tiene la culpa. Si el funcionario es el responsable, hacen todo lo posible para que pase el tiempo, para hacer desaparecer las pruebas, para pegarte en puntos ciegos, presionarte o manipular los testigos». Se incumplen así los estipulados del mismo Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), dependiente del Defensor del Pueblo, que establece que «es obligación de los responsables de los centros de privación de libertad remitir toda la información disponible cuando se tenga conocimiento de un hecho presuntamente delictivo, así como favorecer y facilitar cualquier tipo de investigación».

Negar y encubrir las torturas

Las trabas para denunciar cualquier tipo de abuso de las autoridades carcelarias, según explican desde el colectivo Tokata, empiezan desde la misma negación de la violencia institucional por parte de los responsables políticos y las administraciones públicas. Hace aproximadamente un año, el ministro de Interior español, Fernando Grande-Marlaska, en respuesta a una pregunta del senador de Navarra Koldo Martínez, de la coalición Geroa Bai, afirmaba que desde 1978 la tortura «no ha sido una práctica habitual», «incompatible con toda democracia». El Estado español, sin embargo, ha sido condenado en hasta diez ocasiones por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos debido a violar el artículo número tres del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que prohíbe los tratos inhumanos o degradantes. La última vez, en el caso de Portu Juanenea y Sarasola Yarzábal, torturados y maltratados en su detención y custodia por miembros de la Guardia Civil, el Tribunal dio un paso más allá y afirmó que el Estado violó el artículo tres en su vertiente procesal -no investigar de manera exhaustiva una denuncia de torturas- y material, es decir, que el maltrato se produjo. El juez de la Audiencia Nacional que no había investigado esta denuncia era, precisamente, Marlaska, quien, según un análisis de Forero publicada en la Revista Crítica Penal y Poder, en hasta cinco ocasiones «no investigó o no aplicó protocolos garantistas para evitar los malos tratos».

A la dificultad de obtener pruebas o testimonios y la negación de los abusos por parte de las instituciones se suma el hecho de estar en un espacio donde prima el miedo a denunciar, la falta de confianza en obtener justicia y el encubrimiento entre el funcionariado. Según considera Forero, el discurso que se difunde sobre el sistema penitenciario es «esquizofrénico» y «bipolar». Por un lado, «sacan pecho defendiendo que tenemos las cárceles más democráticas del mundo» y por otro, «hay todo un corporativismo encubriendo y presionando para controlar lo que se dice». Tanto García como Arques lo han vivido en primera persona. «He visto como un funcionario pegaba una mujer delante de otro, que ha dado la vuelta o se ha quedado mirando sin decir nada. O a mí, una funcionaria me dijo que no me podía ayudar porque esto supondría perder su puesto de trabajo», cuenta García. En el caso de Arques, según relata, un grupo de funcionarios le golpearon, pero prevaleció la versión de los carceleros, que le acusaron de salir de su celda con una cuchilla. «Todos se encubrieron y contaron la misma versión», concluye.

Una historia similar se repite en la cárcel de Quatre Camins, donde el interno Manuel Marín interpuso una denuncia por un presunto delito de agresión sexual con la agravante de violencia e intimidación por parte de varios funcionarios. La respuesta del centro, según denuncia el mismo preso en una carta, fue diagnosticarlo de una enfermedad mental y trasladarlo al departamento especial de régimen cerrado (DERT) de Brians I, donde los internos están encerrados en una celda durante 21 horas al día y sólo pueden salir al patio una sola vez. Las expertas afirman que este régimen puede generar daños psicológicos irreversibles a partir del decimocuarto día, lo que provoca que la tasa de suicidios en los DERT sea tres veces superior al régimen ordinario. «Nunca hemos sabido nada de los informes psiquiátricos correspondientes. Sólo sabemos lo que nos dice, que le torturan, le pegan y le roban el dinero», asegura su hermana, Carmen Marín, quien se encuentra a la espera de saber si archivan o no la denuncia. En la misiva, Manuel Marín también insiste en la falta de transparencia y el encubrimiento con que «está actuando la directiva del centro». «Los funcionarios están acostumbrados a torturar y entregar la población reclusa muerta, dando por hecho que ha sido un suicidio, cuando la realidad que estoy viviendo es diferente», concluye.

Amenazas y presiones para proteger el sistema

Cuando la denuncia sigue adelante, según exponen desde el colectivo Tokata, la respuesta de la Administración suele ser el traslado de la persona interna en un centro penitenciario de otra comunidad autónoma para dificultar las visitas familiares, endurecer las condiciones en prisión, interponer contradenuncias por resistencia a la autoridad o agresión al funcionariado, que pueden terminar con la condena de la víctima; o incluso, criminalizar y amenazar las defensoras de los derechos humanos o las familias. «Todo forma parte de un modus operandi para proteger y defender los intereses del sistema penitenciario», remachan desde Tokata, quien pone el ejemplo de Iñaki Rivera, profesor de derecho penal y director del OSPDH, malos tratos y vejaciones a centros penitenciarios le costó tres denuncias por parte de tres sindicatos del funcionariado de prisiones (CCOO, CSIF y ACAIP).

Lidia Gómez, miembro de Familias Frente a la Crueldad Carcelaria, ha vivido las represalias de batallar contra el sistema penitenciario. Tiene un hijo que está privado de libertad desde hace más de diez años. Ha pasado por diferentes centros penitenciarios del Estado español y actualmente se encuentra interno en la prisión de Villena. Del centro de Picassent (Valencia Sur), le trasladaron a Castellón II, en Albocàsser (Alto Maestrat) y luego a la prisión de Aranjuez, donde fue torturado por primera vez. Automáticamente, según cuenta su madre, le impidieron el acceso a las visitas, a su abogada y al médico forense, y le trasladaron al centro penitenciario de Asturias. «No querían que lo vieran sin haberse recuperado», recuerda. Por este caso, que finalmente se ha resuelto a favor de la víctima con una compensación económica, aunque los agresores no han sido destituidos, ha recibido amenazas telefónicas: «Me he sentido coaccionada, amenazada y humillada. Tuve que poner cámaras en casa y la urbanización donde vivo para sentirme más tranquila».

Las torturas se intensificaron en el centro penitenciario Puerto II de Cádiz, donde su hijo llegó antes de que lo devolvieran a Picassent y donde ha estado seis años en una celda de aislamiento, a pesar de estar diagnosticado de esquizofrenia. «Mi hijo estuvo 45 días sin poder dormir. Entraban con mangueras de agua fría, lo sacaban expuesto de su celda y le golpeaban la cabeza. Pedí verlo, pero no me dejaron», crítica. Gómez entiende el miedo a denunciar por las represalias que pueden derivarse contra la familia y el mismo interno, pero, aun así, hace un llamamiento a la «lucha constante». «Tal vez a mi hijo le pueda costar la vida, pero si esta vida salva otras, lo lloraré siempre, pero habrá valido la pena», apostilla.

Las prácticas mafiosas y amenazas también tienen lugar dentro de las paredes de la prisión. Arques terminó retirando la denuncia tras recibir presiones y amenazas que consistían en la retirada de los permisos de salida, mientras que García intentó denunciar al Síndic de Greuges el maltrato físico y psicológico que estaba sufriendo a través del envío de tres cartas, que nunca llegaron a su destino. «Registraron una compañera y le cogieron todas las cartas. No había manera de comunicarnos con el exterior», asegura. Y continúa: «Si lo hubiera denunciado públicamente, hubiera muerto de sobredosis. No era tan extraño. El día de mi cumpleaños me llevaron un pastel, lo que estaba totalmente prohibido. A saber qué llevaba!». La sobredosis es, de hecho, la segunda causa de muerte en las cárceles.

Existe una última circunstancia -que también se ha podido observar en el caso de Villena- que agrava aún más la criminalización que sufre la población reclusa y sus familias cuando deciden denunciar una agresión: «la peligrosidad asociada a la población reclusa, dada por medios de comunicación […] y capitaneada por los partidos de extrema derecha, como VOX, y sindicatos de policía, como JUSAPOL». Esta es la reflexión argumentada por Jose Navarro Pardo, especializado en Criminología, Política Criminal y Sociología Jurídico-Penal, en su trabajo Sindicalismo penitenciario en Cataluña y España. Análisis genealógica de los discursos y corrientes desde una perspectiva de la memoria.

La estrategia que siguen estas organizaciones y los sindicatos del funcionariado de prisiones, como las secciones del CSIF, CCOO, UGT, la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarios (ACAIP), la Asociación Marea Azul Prisiones o Tu abandono me puede matar -formado por una escisión del sector duro que encabezó la privatización de los servicios mínimos en las cárceles-, consiste en centrar su discurso en la supuesta necesidad de «dignificación de su profesión» y utilizar las redes sociales como canal de criminalización y como «monopolio del registro de supuestos incidentes, en los que incluyen imágenes de las lesiones sufridas por el funcionariado, pero sin nunca hacer referencia a las consecuencias físicas y jurídicas que sufre la población interna», analiza Navarro, quien recuerda que el tono alarmista que emplean es lo que les permite dar el salto a los medios de comunicación. Como consecuencia, el experto advierte que los partidos de derecha y extrema derecha se hacen eco de su discurso.

En esta línea, Forero recuerda los orígenes franquistas de los sindicatos de prisiones: «Vienen de lo peor del franquismo y la ultraderecha». Y pone un ejemplo: «UGT, sindicato democrático, intentó neutralizar un sector del sindicalismo catalán penitenciario franquista, pero estos terminaron controlando UGT Prisiones». Tanto el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos como los colectivos que trabajan con familiares, amistades y ex reclusas comparten esta mirada crítica y denuncian la falta de depuración en el funcionariado penitenciario durante la Transición, así como la falta de cultura democrática a España y dentro de las prisiones, con un predominio absoluto de las actitudes corporativistas y autoritarias.

Argentina: Otro muerto en la 23 ¿Quién será el próximo?

15-10-2021

Otro pibe muerto. Otra muerte evitable se le suma a la triste lista que tiene el Centro de Tortura N° 23 de Florencio Varela.

El viernes pasado murió Jonatan Martínez. No publiqué nada antes porque quería corroborar la información y no caer en una de las tantas operaciones que me hacen y de las que estoy expuesto. Nosotros no lo conocíamos a Jonatan. No lo conocíamos porque era un pibe sin familia que estaba alojado en los buzones de castigo del pabellón 9. Los buzones de «castigo» o de «aislamiento» o de «tránsito», son los pabellones 8 y 9 del sector de Máxima Seguridad, ubicados apenas a cien metros de donde todos los miércoles voy a dar clases. Esos pabellones son rémoras medievales, son celdas ilegales e inconstitucionales que todos los centros de tortura de la provincia poseen gracias a la complicidad del Poder Judicial. Son tumbas donde les preses pasan semanas o meses con un régimen de 24 horas de engome (encierro). O sea, se pasan meses sin siquiera unos minutos de patio. Meses encerrades en una celda nauseabunda de tres por tres, sin ducha, sin sol, sin contacto con ser humano alguno. Dicen que Jonatan murió por sobredosis. No pongo en duda esta afirmación, pero como no hubo policía científica, ni presencia del fiscal en el lugar, tengo derecho a hacerme algunas preguntas ¿Murió realmente por sobredosis? ¿Como se sobredosificó? ¿Quién le dio la sobredosis? ¿Los burócratas de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia analizaron el expediente?

Ingenuamente me hago estas preguntas porque, repito, ningún juez, ni defensor, ni fiscal se las hace. ¿Se me imaginan una muerte por sobredosis en Puerto Madero sin presencia de fiscales, peritos ni jueces en el lugar del hecho?

Los jueces que deberían trabajar de jueces, e investigar las 178 muertes de preses ocurridas en el año 2020, han preferido ser cómplices de los verdugos y salir en zooms y en Congresos hablando de «rehabilitación» y de talleres coordinados por el área de Cultura del SPB. Los jueces de la Asociación de Pensamiento Penal (APP) y del Centro de Estudios Judiciales (CEJ), inventan «Comités de diálogo» y «Pabellones literarios» QUE SOLO SIRVEN PARA LAVAR LA SANGRE DEL SERVICIO PENITENCIARIO RESPONSABLE DE LA MUERTE DE UN PRESE CADA DOS DÍAS EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES. Estos jueces son cómplices de muertes que no investigan ni denuncian por miedo a perder los carguitos y privilegios que les otorga Xavier Areses, jefe del SPB y amigo de todos ellos. Estos jueces repiten dispositivos RACISTAS y COLONIZADORES, al compartir con Areses canapés y espacios mediáticos en diarios, Conversatorios, Paneles y Congresos DONDE NUNCA SE ESCUCHA LA VOZ DEL NEGRO (SALVO CUANDO EL NEGRO TIENE QUE HABLAR «LIBREMENTE», FRENTE A LA MIRADA EXTORSIVA DEL JEFE DEL PENAL).

Por eso a nadie le importa que el viernes 8 de octubre haya muerto Jonatan, un preso, un chorro, un negro, un nadie, un «otro». Como sociedad no nos puede importar porque según datos oficiales mueren quince preses por mes en la provincia de Buenos Aires y los pocos «loquitos» que denunciamos estas cosas tenemos que soportar que los funcionarios del Ministerios de Justicia de la Provincia me digan que «me cuide».

Yo cuido mi dignidad denunciando estas cosas. ¿Y los jueces figuretis de que se cuidan?

Alberto Sarlo

Fundador de la Editorial Cartonera Cuenteros, verseros y poetas

Italia: Natascia, Beppe y Robert fueron absueltos

09-10-2021

Sentencia del juicio por la operación represiva Prometeo: Beppe, Natascia y Robert fueron absueltos (Italia, 4 de octubre de 2021)

A la espera de nuevas aportaciones, publicamos la noticia de la absolución de Beppe, Robert y Natascia en primera instancia en el juicio por la operación represiva Prometeo. Según los periódicos, fueron absueltos «por no haber cometido el hecho», con la fórmula de insuficiencia de pruebas.

A la espera de la sentencia, lxs compañerxs han realizado una concentración convertida en manifestación.

En la última audiencia, el fiscal Federico Manotti había pedido 18 años y 4 meses para Beppe y 17 años para Robert y Natascia.

Beppe, detenido por otro caso, por ahora permanece en prisión, mientras que Natascia, después de dos años, ¡está libre!

[Actualización publicada en italiano por roundrobin.info].

Natascia, Beppe y Robert fueron detenidxs el 21 de mayo de 2019, en el marco de la operación «Prometeo», llevada a cabo por el ROS (Raggruppamento Operativo Speciale, «Agrupación Operativa Especial») de los carabinieri, bajo la acusación principal de «atentado con finalidad terrorista o subversiva», al ser consideradxs responsables por las fuerzas represivas de enviar, en junio de 2017, tres paquetes bomba dirigidos a los fiscales Rinaudo (fiscal en varios juicios contra el movimiento antagonista y lxs anarquistas) y Sparagna (fiscal en el juicio Scripta Manent), y a Santi Consolo (entonces director del Departamento de Administración Penitenciaria de Roma). Los tres paquetes bomba fueron desactivados. Robert salió de la cárcel en diciembre de 2019. El 22 de junio de 2020 se celebró la vista preliminar del juicio en primera instancia, que terminó el 4 de octubre de 2021 con la absolución de lxs tres compañerxs.

El tribunal ordenó la liberación de Natascia después de dos años y medio de prisión, mientras que Beppe sigue encarcelado debido a otro caso (está acusado de haber colocado un artefacto incendiario contra una oficina de correos en Génova en junio de 2016, por lo que ya ha sido condenado a 5 años de prisión). A continuación, la dirección del compañero:

Giuseppe Bruna
C. C. de Bolonia «Dozza»
via del Gomito 2
40127 Bolonia
Italia

ContraMadriz

Comunicado para el Agro-Crust X 2022

AGRO-CRUST X  (9 – 12 Junio 2022)
Festival-encuentro d.i.y. anticivilización anarkista (Catalunya, Girona, Garrotxa)

Aupa compas y amigxs!

Estamos contentxs de anunciar definitivamente la décima edición del Agro-Crust en las fechas del 9 al 12 de Junio 2022!

Debido a la desorganización y desmotivación de gran parte del movimiento anarquista a causa de la plandemia no se ha podido realizar el evento en los últimos dos años (2020, 2021).

Desde la última edición en Julio 2019 han pasado varias cosas alrededor de nuestra zona bosquosa que se encuentra actualmente en peligro de incendio forestal, incluida la kasa (Kan Seitan)!!! Y aquello no solamente por las altas temperaturas y la sequía de éste verano sino por la gentuza pirómana que preparan profesionalmente incendios de los bosques…

El Agro-Crust X será la respuesta definitiva para acabar con el mobbing y psyco-terror de aquella mafia de psicópatas que no solamente tallan y destrozan los bosques con su maquinería sino en el mismo acto preparan la completa destrucción del ecosistema y amenazan de muerte a todxs lxs seres vivxs…

Por esto y en especial por el nuestro instinto y la decisión de ser individuos libres, Agro-Crust nunca ha sido ni será solamente un festival musical sino un encuentro anarquista anti-civilización d.i.y. que incluye todas las posibilidades de actividades y acciónes que salen de nuestra imaginación, en especial también en solidaridad con nuestrxs compañerxs presxs.

Nunca hemos pedido permiso de una institución de este podrido sistema para realizar nuestros actos autogestionados, y esto no cambiará mientras seguiremos luchando contra la represión cobarde del sistema judicial y policial, y la utilización de chantajes, manipulaciones, agresiones, intimidaciones y maltratos etc. contra nuestrxs compañerxs, familiares e amigxs!

Somos capaces de organizarnos fuera de su control, de sus ‘redes sociales’ y demás basura de llavado de cerebro y geo-localización. Esto les asusta porque no comprenden ciertas cosas que no encajan en su lógica estúpida autoritaria.

Invitamos a toda la peña para expresarse de diversas formas y conscientes de la necesidad de seguir nuestros caminos hacía la liberación total, y si está animada de participar a partir de ahora en la dis-organización y preparación para montar el Agro-Crust para verano del año que viene.

Aquí van los contactos para la coordinación y vuestras propuestas: (bandas, colectivos, manadas, clanes, individualidades con espíritu anárquico salvaje rural, talleres, debates, actividades…)

liberacionomuerte@yahoo.com
agrocrust@autistici.org

Abrazos, salud & revuelta!
Que viva la Anarkía por la liberación total!
Nos vemos en el bosque!

PD: Agradecemos la difusión de la convocatória entre compañerxs e invitamos a la conspiración anárquica informal. (como siempre pedimos que no se la difunde por las ‘redes sociales’ sino mejor a la imprimida y por contactos personales)

Nueva propuesta de acción colectiva a debate

Compartimos de la página del Grupo Anticarcelario de Reus La Corda algunas cartas, de miembros del colectivo de Presxs en Lucha. En la primera David Rojas Fernández, desde el aislamiento en la cárcel de Zuera (Zaragoza), inicia el debate de una nueva propuesta de acción colectiva, que consiste en hacer 5 días de huelga de hambre cada mes. Por los 14 puntos de la tabla reivindicativa, pero centrándose en denunciar los 1º grados y las medidas represivas impuestas a raíz del Covid-19.

 

David Rojas Fernández

Búnquer de Zuera 10.07.2021

Soy David Rojas, preso en el bunquer, módulo 16 de Zuera, donde me encuentro en primer grado, articulo 91.2. Quizá he estado un poco desconectado por mi cunda a Villena a causa de un juicio, y allí me dejaron mas de la cuenta. Aprovecho para dar las gracias a lxs de fuera que me mantienen al día y me van mandando la info de qué pasa con los demás compañeros y en las cárceles en general. Porque si no fuera por eso, sinceramente, aquí en el agujero estás desconectado del mundo.

Creo que debemos escribirnos entre todos los que estamos en el listado, y que los que tengan diferencias entre ellos que las dejen a un lado. Una cosa son los rollos personales, y la otra el objetivo común. Necesitamos debate y sacar propuestas elaboradas. Tenemos que hablar, ver en qué punto estamos y meditar qué propuestas podemos llevar a cabo y en qué centrarnos. Proponer formas de protesta que cada uno pueda llevar a cabo, debatirlas e ir sacándolas a lxs de la calle que se curran el trabajo de hacernos llegar a todos la información. Pero si ni siquiera estamos en contacto entre nosotros, ¿como vamos a llevar a cabo cualquier forma de protesta colectiva? Cierto es que algunas personas ya no están en esta lista, porque han decidido dejarlo o porque han salido a la calle. Pero ostia, ¿y qué? los demás seguimos aquí, muchos chapados y la lucha sigue teniendo sentido, no puede depender de unos pocos. Aquí somos todos igual de importantes.

Una idea que lanzo es hacer 5 días de huelga de hambre cada mes. Pero todos los mismos 5 días. Así creo que la coordinación es mas fácil y no hay que idear calendarios. Ademas pienso que, ya que no somos muchos, si lo hacemos juntos puede tener mas visibilidad. También creo que si no hay la presión de tener que añadirse a un calendario, puede haber personas de fuera el listado que participen de forma continua o puntual en estas huelgas. Por ejemplo, del 1 al 5 de cada mes. Así, ademas, coincide ya también con el ayuno del día 1.

Esta idea la pude comentar con Juan Manuel Duró Sanchez y Mohamed El Hichou, ya que coincidí con ellos cuando pasé por Picassent en mi cunda por el juicio que tuve. Me dijeron que veían bien la propuesta y el formato de los 5 días mensuales, todos al mismo tiempo + quien se quiera unir en cada ocasión, aunque quizá no esté en la lista.

Esta es mi propuesta de formato. Cuando empezar, dependería de si hay respuesta a ella, y que de tiempo a que la información llegue a todos y que desde la calle también lo vean viable para poder difundir la acción. Entiendo que esto no seria empezar dentro de un mes, porque la cosa va lenta. Pero sí lo antes posible. Creo que tenemos mucho por lo que quejarnos.

Sobre en qué temas centrarnos (a parte de los 14 puntos) quizá por mi propia situación y por que sé qué significa, me tira la idea de denunciar los primeros grados. También está el tema del COVID. Compas, ¿nos da igual que nos estén pisoteando aun mas de lo que ya hacían? Joder, que estamos aquí enterrados. Estamos sin vis a vis, obligados a cuarentenas que no hay ser humano que las soporte. Ya sabéis lo que pasó en Villena, y lo que pasa en muchos sitios, que algunos ya no aguantamos mas esta mierda y se nos va la olla. Es una vergüenza en qué situación nos ha dejado esto.

Me despido por el momento. Espero que mi propuesta o lo que salga de ella pueda motivaros. Quiero mandar recuerdos a mi compa Poblete, Juan Duró, Ricardo Diaz, Mohamed El Hichou, Peque… y para todos los compas del listado. También saludos al colectivo de Reus/Tarragona, mis paisanos de Valencia, colectivo de Murcia y para todxs lxs de fuera que nos tienen presentes.

Un saludo guerrillero a todxs y os deseo lo mejor.

 

Daniel Sánchez López

Septiembre 2021

Hola compañerxs,

Lo que de verdad me da fuerzas para seguir luchando es ver que fuera hay gente que es nuestra voz, y que dentro de sus posibilidades está con nosotrxs en todo esto, hablando lo que pasa dentro de estas malditas cárceles. Gracias por estar.

Quiero que dentro y fuera contéis conmigo en relación a la propuesta colectiva que expuso David Rojas. Yo estoy dispuesto y lo veo importante. Hacía falta que alguien lanzara la idea, a ver si esto arranca de nuevo. Estos verdugos siguen desmadrados con las torturas y los tratos inhumanos. Este ultimo año ha sido nefasto en relación a nuestros derechos. Con todo lo del COVID hemos estado (y seguimos) aun mas incomunicadxs y aisladxs. Podéis contar conmigo para esta idea. Aunque a veces necesito que se me explique bien las cosas y se me ayude a organizarme un poco, porque yo no sé leer mucho y hay palabras y significados que no entiendo. Solo sé que quiero estar, que veo importante llevar a cabo cosas conjuntas, mas allá de lo que cada unx haga individual. Porque somos un grupo y se supone que tenemos unas ideas parecidas y unas metas que perseguimos. Me parece bien lo de hacer 5 días al mes, y que vaya participando quien considere oportuno, esté en la lista o no. Además, así coincide con el ayuno que ya hacemos el 1 de cada mes. Espero que mas compañerxs se pronuncien, y así desde fuera nos podáis ayudar en como organizarnos o decirnos cuando se empieza. No se si mas gente ha contestado ya.

A lo mejor tengo algunos problemas de comunicación. Eso me preocupa un poco, porque no se si voy a recibir bien tu respuesta, ni los envíos que nos hacéis llegar que incluyen, entre otras cosas, todo lo relacionado con esta propuesta. Quiero informaros que el día 29 de septiembre tengo un juicio en Valdemoro, y otro el día 25 de noviembre en Murcia II. Para que sepáis que no se si me bajaran para Valdemoro desde aquí Estremera y me subirán, o de allí me dejaran para bajarme después a Murcia II. A mi me tienen como una marioneta, a veces me desoriento y ya no sé ni donde estoy. Te pasean por todo el puto país. Da igual estar en un sitio que en otro, porque en realidad siempre estás detrás de muros y rejas y barrotes. Estoy hasta los cojones de aguantar golpes, del trato degradante de los médicos y todos los verdugos. Aquí no viene nadie, solo el educador y a veces el trabajador social, no tengo ningún derecho a nada, ni escuela, ni psicólogo. Y eso que estoy sin partes desde hace 7 meses, desde que me echaron de Villena por tirarle un vaso de lejía a la cara de un puto verdugo, por estar jugando conmigo y con mi compañero Mohamed El Hichou. Me tocó las palmas y me conoció bien conocido.

Aprovecho para contar lo que me pasó en Zuera (Zaragoza). Estuve casi 20 meses en ese maldito búnquer en 91.3, y tuve que quemar un colchón para que los médicos hicieran sus funciones del juramento de la ética médica. Cuando quemé el colchón me sacaron a la media hora al lado del arco detector ya que allí no hay cámaras cuando sales de la galería. Me pegaron una brutal paliza con rodillazos en las costillas, también puñetazos y patadas en todo el cuerpo, cuando yo encima estaba esposado en el suelo. Estos verdugos fueron los siguientes: Alejandro, Alberto, Rafael jefe de servicio, y también otros que vinieron de otros módulos. Me hicieron sangre en la cabeza, boca y nariz. El borracho y cocainómano del funcionario Alberto me amenazó de muerte, diciendo que si decía algo me iban a ahorcar. Encima el juez me condenó a 1 año más por los daños en el chavolo. Todo está manipulado, ellos se lavan las manos y salen impunes como siempre. El medico hizo acto de presencia solo para que lo vieran las cámaras, pero no hizo nada y es igual de culpable por encubrirles. Esto para que todo el mundo sepa lo que pasa en la cárcel de Zuera y en todas las cárceles de este Estado.

Por todo esto, por todos los abusos que he sufrido yo y tantxs compañerxs es por lo que quiero participar. Y como dice David, creo que también por lo que pasa sobretodo en los primeros grados, donde todo es peor y donde nadie se entera de nada. Aquí hacen con nosotros lo que quieren, encerradxs prácticamente todo el día, a veces solxs, sin poder hacer nada mas que escribir, leer y comernos la olla. Quedo a la espera de recibir mas noticias sobre esto y ver quien mas se pronuncia. Pero por mi parte, vamos adelante.

Un fuerte abrazo libertario y fuerza.

 

Alfonso Martí Aracil

10-09-2021

Salud X y a todxs lxs compas que estáis ahí en la lucha y apoyo ante las injusticias sistemáticas. ¿Qué tal va todo?

Yo dentro de lo que hay bien, ya sabes, aguantando el encierro y con el mismo sistema de vida, 91.3, 3 horas en un patio-jaula y 21 horas en el chabolo, mucho tiempo para reflexionar, leer y lo que tenga que hacer para aprovechar el tiempo este, aunque es pasajero hay que estar con ánimos, salud y ya sabes, en la medida que podamos, en la lucha por mejorar nuestras vidas, aunque veo que no cambian muchas cosas, pero no pasa nada, los ideales libertarios siempre están conmigo y con los grupos de apoyo que sois una gran pantalla para nosotros.

Sobre el comunicado del compa que dice de hacer 5 días de huelga de hambre cada mes y todxs coordinadxs. Sí, lo de la coordinación pienso que es mejor, hace más ruido y tiene más repercusión. Yo personalmente ya dije que no puedo más con las huelgas de hambre, tendremos que buscar otra alternativa, reivindicar de otra forma, pero si, con coordinación esos primeros 5 días de cada mes. Pero viendo lo que veo en las cárceles y ya se lo he comunicado a un compa del grupo de apoyo de X, que mi intención es apoyar en primera línea a lxs presxs anarkistas, porque a veces cometemos el error de apoyar a enemigos presos que se benefician de nuestra lucha y son maltratadores de mujeres, hombres y hasta algunos violadores que están enfermos y los tienen que soltar. Esto es un poco complicado, pero yo me inclino por la lucha anarkista, presxs y lo que es de verdad el anarkismo. A veces hasta con nuestras propias protestas estamos financiando al enemigo, porque nosotrxs no creemos en ninguna institución de ningún tipo y no los necesitamos para nada, lo que es necesario también y siempre con humildad es que se necesita más apoyo y acción en la calle, aunque sé que hay mucha represión y persecución contra el anarkismo, pero esto siempre fue así y seguirá, porque no nos quieren, igual que nosotrxs no les queremos a ellos. Esto está claro, nosotrxs luchamos por la liberación de la persona y ese es nuestro camino y nuestros ideales.

Y claro que apoyo la lucha coordinada y la de la calle, sin eso no somos nadie y así ha sido siempre. Por lo demás X, ya sé que cuento poco pero quiero centrarme en una lucha seria y que desde la calle los grupos de apoyo que tienen experiencia, propongan y nosotrxs acertar “quien quiera”. Humildemente también te pido a ti que me contestes por carta y me digas lo que piensas porque todxs nos equivocamos y hay que reconocer y aprender sobre esto, porque no se ve igual desde dentro que desde fuera, aunque sabemos lo que hay.

Bueno compañerx mucha salud y fuerza y un abrazo libertario para ti y todxs lxs compas que están ahí contigo, y siempre un abrazo que traspase estos muros, salud- liberación.

¡Libertad ya!

¡Abajo los muros, arriba la Anarkía!

¡Fuego a las cárceles!

Charla: La bestia carcelaria no tiene fronteras

Can Batlló (C/ De la Constitució, 25, Barcelona) Sábado 2 de octubre, 2021, 18:30 horas (Catalunya) 11:30 horas (México)

Independientemente de la geografía en la que se encuentren, las cárceles cumplen la misma función y tienen las mismas estrategias y objetivos. Sabemos que las cárceles están destinadas para las personas pobres, para las que no se callan, no se doblegan o no se resignan a soñar otras maneras de ser y de hacer.

Pero también dentro y fuera de esos muros las historias de lucha, de fraternidad, solidaridad y dignidad existen, es imprescindible nombrarlas y no olvidarlas.

Esta charla pretende ser un guiño, un abrazo entre dos personas que han tenido que enfrentar largas condenas en diferentes geografías. Una manera de demostrar que no hay muro que nos encierre, ni frontera que nos separe en la lucha por la libertad.

Haremos una conexión con Amadeu Casellas (Barcelona) y Adrián Gómez (México) para poder compartir sus experiencias de lucha, dentro y fuera de los muros de la bestia, así como sus procesos dentro del sistema de «injusticia», tortura, racismo y crueldad.

Presencialmente estará la palabra del Grupo de Apoyo a Amadeu y de Adherentes a la Sexta Barcelona.

Hasta derribar el último muro y arrancar la última reja.

Hasta que todas seamos libres.

Puedes seguir la transmisión por streaming (youtube) en el siguiente enlace: https://ja.cat/ULmzR

Grupo de Apoyo Amadeu Casellas

Adherentes a la Sexta Barcelona

Fundació Salvador Segui

Presentación de la pagina del Grupo Anarquista Anticarcelario de Uruguay

 

La destrucción de las cárceles es la destrucción de los valores de este mundo autoritario.

Sabemos que el camino hacia un mundo sin cárceles, sin autoridad, requiere mucha reflexión y acción.

Reflexionar sobre como solucionar nuestros problemas de hoy y de mañana desde una perspectiva anárquica, sin caer en lógicas autoritarias y convertirlas en acción en los distintos ámbitos que habitamos es todo un desafío. Nos encontramos en un momento donde el relato del miedo, el odio y la segregación suelen ser las claves para resolver los conflictos, a todo esto tenemos que anteponernos con claridad y firmeza. Cuestionar la cárcel, sus objetivos, quienes la sostienen e instrumentan nos parece un primer paso importante para alejarnos de sus lógicas punitivistas y así pensar otras formas de cuidados en comunidad.

Es por eso que invitamos a todxs aquellxs que les interese reflexionar, aportar y accionar hacia un mundo sin autoridad a leer, difundir e intercambiar en nuestro blog en gestación. A lo largo de este camino iremos publicando e intercambiando todo tipo de material anticarcelario, ya sea informativo, lecturas y reflexiones para el debate como también material relacionado a diferentes luchas que suceden dentro y fuera de las cárceles.

https://anarquistasanticarcelarixs.wordpress.com/

Programa de radio para la Semana Internacional de Solidaridad con lxs Presxs Anarquistas

Compartimos el podcast “Para la Libertad”, de Cruz Negra Anarquista de Asturias y el Grupo Higinio Carrocera, para Radio QK. Dedicado a la Semana Internacional de Solidaridad con lxs Presxs Anarquistas.

Temas:

  • Presentación
  • El caso de Gabriel Pombo da Silva
  • ¿Que es la CNA /ABC ? y resumen de su historia
  • Las ABC en la actualidad y lxs presxs anarquistas
  • Situación actual de los presos en España
  • Foucault y su investigación sobre la vigilancia, el control y las prisiones
  • Situación de Mumia Abu-Jamal

Testimonios

  • Elisa di Bernardo, compañera de Gabriel Pombo da Silva
  • Gabriel García Cuervo, expreso asturiano
  • Paco Álvarez, expreso insumiso asturiano
  • El abolicionismo penal, por Sara Cuellas, filósofa y activista abolicionista

EE. UU.: Veronza Bower, encarcelado desde 1973, escribe sobre su niñez

24-08-2021

Crecí en el pequeño pueblo de McAlister, Oklahoma rodeado por mujeres. Mi papá estuvo en el ejército durante 25 años. Mi bisabuela tenía siete años cuando prohibieron la esclavitud en Estados Unidos. Nos contó muchas historias […].  Crecí en un ambiente de amor y apoyo en la pequeña comunidad negra.  En los días de segregación, hubo una bonita escuela de ladrillo rojo para los blancos pero nosotros íbamos en camión al otro lado del pueblo a la escuela para los Negros llamada L’Overture. No me enteré de quién era Toussaint L’Overture hasta años después. Los Negros éramos permitidos ir a sólo uno de los tres cines del pueblo, sólo en los fines de semana, y teníamos que sentarnos en el  balcón. Una vez trajeron la película Los Diez Mandamientos y organizaron proyecciones especialmente para la población negra durante dos semanas, y nos permitieron sentar en el piso de más abajo. Después, fumigaron el cine porque habíamos estado ahí.  En 1954, cuando integraron las escuelas alguien me llamó “nigger” por primera vez.

Después de estar en la Armada unos meses, Veronza empezó a conocer las enseñanzas de Malcolm X y de la Nación de Islam. “Había más gente que reconocía que éramos alguien y no sólo el tapete del mundo”, dijo. “Aprendí de Malcolm X que teníamos que luchar por ese mañana mejor”.

Cuando escuchó de los Panteras Negras en Oakland, pensó que tal vez podrían hacer algo para su pueblo.  Después de conocerlos, ayudó a organizar la rama de los Panteras en Omaha, Nebraska, pero hubo problemas. “Tan duros eran los ataques del gobierno contra la organización que uno de los propios organizadores era policía”. Luego Veronza se unió a la rama de Panteras en Richmond, California.

Empezamos  a enfrentar los problemas en las comunidades con desayunos gratis para niños y otros programas. Por ejemplo, protegíamos a los ancianos. Si un joven agarraba la bolsa de una mujer grande, tenía que devolvérsela. Luego ese joven sería reclutado para proteger a la gente y no agredirla. Queríamos un futuro mejor para nuestro pueblo. Sabíamos que teníamos que hacer algo.  Yo nunca había tenido problemas con la ley antes de salir a vender el periódico de los Panteras.

Veronza ha sido una importante fuerza para la paz en cada prisión que ha pisado. Da clases de yoga y meditación, toca la flauta shakuhachi, se relaciona con la comunidad rastafari y ha ayudado a cientos de presos a sanarse.

El 21 de junio de 2005, Veronza debería haber salido bajo libertad condicional después de cumplir 31 años en prisión. Había regalado sus tenis, sus libros y otras cosas a sus compañeros presos. La fiesta de recepción estaba planeada y sus parientes y amigos estaban en camino desde varias partes del país. Luego llegó la noticia. Veronza no saldría.

Después se supo que a instancias de la Orden Fraternal de Policía (FOP), el Procurador federal Alberto Gonzales había intervenido para “pedir”, es decir, ordenar, que el Consejo de Libertad federal “revisara” su decisión.  [Esta es la misma FOP al mando de la campaña para ejecutar a Mumia Abu-Jamal durante 40 años  y que indudablemente ha intervenido para mantener a muchos otros presos en la cárcel.] Hasta la fecha, Veronza queda tras los muros.

¡LIBERTAD PARA VERONZA BOWERS!

Amig@s de Mumia México